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'El Gobierno tiene miedo a ser confrontado en público sobre su racismo'

'El Gobierno tiene miedo a ser confrontado en público sobre su racismo'


Marthadela Tamayo, miembro del Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR), ha trabajado durante años en el asentamiento El Tropical, de San Miguel del Padrón, La Habana, impartiendo talleres sobre violencia de género y maternidad precoz a las mujeres que allí viven en condiciones de pobreza y marginalidad.

El 95% de la población del asentamiento es negra y mestiza. Más de la mitad son mujeres; muchas de ellas son madres solteras y la mayoría lleva sobre sus hombros el peso de la economía familiar.

Tamayo participó este martes en la Audiencia Temática de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la situación de derechos humanos de las y los afrocubanos, para denunciar cómo la pobreza y la marginación afectan con mayor intensidad a las mujeres afrocubanas. DIARIO DE CUBA conversó con ella al concluir la sesión.

Muchos partidarios del Gobierno dirían que el Estado en Cuba garantiza el derecho a la salud y la educación a todas las personas por igual, que las mujeres de esos asentamientos pueden de hecho enviar a sus hijos a la escuela y tienen la opción de abortar, algo que no podrían hacer en otros países del continente.

Muchas de estas mujeres están en La Habana ilegalmente, pese a estar dentro de su propio país. No son mujeres que ves estudiando en la Universidad u ocupando buenos empleos. Aunque pueden enviar a los hijos a la escuela, estos niños no son como los del Vedado. Carecen muchas veces de ropas, zapatos. Las madres tienen que trabajar un día completo para poder darles merienda para la escuela. Ellos a veces no pueden ir al colegio porque ayudan a sus madres. Además, en esas comunidades existe el juego ilegal y a veces se involucran. Aunque son niños, crecen más rápido; no son, te repito, como los niños del Vedado.

¿Por qué responsabilizar al Estado con el embarazo precoz en estas comunidades?

Porque el Estado no llega con sus programas a estas comunidades.

¿Estas mujeres no son miembros de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC)?

Sí. En conversaciones más informales, fuera de las entrevistas, nos han dicho que son miembros como otras mujeres en Cuba, que pagan una cuota y ya.

¿Y los programas de atención a la mujer y a la familia de la FMC no llegan a esas comunidades?

No. Por ejemplo, los talleres que se han impartido allí sobre violencia de género y maternidad precoz, los hemos impartido nosotros, desde la sociedad civil. Siempre nos hemos presentado como activistas de derechos humanos.

¿Cómo los perciben los habitantes de estos barrios?

Muy bien, en la mayoría de los casos; aunque hay sectores que tienen miedo. Nos dicen "ustedes son de los derechos humanos". Sabes que eso está muy estigmatizado en Cuba.

¿Ha habido alguna represalia en esas comunidades por parte de las autoridades debido a las visitas de ustedes?

No conocemos que haya existido ninguna, pero de todas formas hay personas que tienen miedo y lo respetamos. Cuando llevamos alguna ayuda en forma de ropas, libros, revistas, material escolar para los niños como lápices, libretas, etc., les decimos que no implica ningún compromiso y no los sacamos en fotos para protegerlos.

¿Esa ayuda de donde procede?

De la Plataforma de Integración Cubana, radicada en Miami, cuyo órgano es la revista Identidades.

Usted dijo en su presentación de que estas mujeres tienen baja autoestima. ¿Ellas se perciben como discriminadas?

Sí. Están conscientes de que son víctimas del racismo que persiste en Cuba.

¿Qué opina de la ausencia del Estado a la audiencia?

Respeto todas las posiciones, pero pienso que esa ausencia se debe al miedo de escuchar en público sobre el racismo que hay en Cuba y sobre la represión a los defensores de derechos humanos, los periodistas independientes y los activistas en general, pero sobre todo los afrocubanos.

El Estado afirma que garantiza salud y educación, y cree que con eso basta, pero no es así. No es que no reconozcamos la importancia del acceso universal a la salud y la educación en nuestro país; lo consideramos muy importante, pero esos no son los únicos derechos humanos que existen y que deben ser garantizados a todos los ciudadanos y ciudadanas, independientemente del color de la piel, el género, la tendencia política... ¿Y dónde están los otros derechos humanos? El Estado Cubano tiene que respetarlos y garantizarlos todos.


DIARIO DE CUBA: Racismo en Cuba, presente y futuro

 


Publicado en:http://www.diariodecuba.com/cuba/1490200389_29842.html

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