De la crisis migratoria más de uno ha sacado provecho. Recientemente fue develada la banda que traficaba con cubanos en Colombia para abrirles paso rumbo a Estados Unidos. Con papeles falsos, estos isleños lograban atravesar la nación colombiana simulando ser ?costeños?, de algún pueblo del Atlántico o el Magdalena para despistar a las autoridades policiales.
La mezcla de los bandidos era sorprendente. Los tramitadores ilegales hacia el sueño americano formaban parte de autoridades e instituciones de ese país. Según reseña Semana, desde un funcionario público que se encargaba de tramitar todo en notarías para conseguir registros civiles y cédulas verdaderas para el trámite de pasaportes colombianos hasta un político que aspiraba la diputación del Cauca que lograba que los cubanos permanecieran en el país como ?invitados especiales?.
11 miembros de esta organización fueron capturados tras un año de investigaciones. Se estima que durante los dos últimos años, más de 200 cubanos se sirvieron de estos trámites ilegales que no buscaban a cualquier cubano. Buscaban a cubanos con dinero, que tuviesen familiares en Estados Unidos que pudiesen costear su interés por el reencuentro en territorio norteamericano.
Mientras un grupo vivía la compleja selva del Darién, escalando a Centroamérica, y sobreviviendo a las penurias, estos cubanos viajaban en vuelos nacionales e internacionales y podían permanecer en residencias de sus ?coyotes? o podían alojarse en hoteles y viajar con cierta tranquilidad por dentro de Colombia, mientras ?se completaba la vuelta?. Todo dependía de cuántos funcionarios corruptos se consiguieran en el camino y de cuán supervisada estuviese la ruta.
La banda opera desde Cuba o los atajaba en Ecuador, a donde los cubanos lograban llegar sin mayor conflicto. Es ahí donde los colombianos interceptaban a los cubanos para cual vendedores por catálogo presentaban su oferta. De provenir directo de Cuba, entraban a través de Guyana, pasándolos por Venezuela y de ahí con destino a Bogotá. Si la ruta era desde Ecuador, solo cruzaban la frontera con Colombia y los trasladaban hasta la capital. Una ruta minada de sobornos para poder saltar alcabalas. No era uno o dos cubanos, se trataba de grupos que se desplazaban entre 10 o 15 personas.
La permanencia en Bogotá dependía del tiempo que demorara el trámite de los papeles. Reporta Semana, diario colombiano, que la banda tenía contactos en el Eje Cafetero, la Costa Caribe y la capital. De acuerdo a la disponibilidad de sus aliados y a las tarifas cobradas a los cubanos, se tramitaba la documentación necesaria. Es ahí donde el aspirante a diputado entraba en acción con su fundación supuestamente dedicada al apoyo de comunidades indígenas, que no era más que una fachada para procesar documentos que permitieran dejar constancia de que los cubanos estaban por misiones humanitarias y de ayuda social, todo mientras se tramitaba la documentación colombiana.
?Con la cédula y el pasaporte falsos, los mandaban en pequeños grupos, de 2 o 3 para no levantar sospecha, hasta México. Allá también tenían contactos que los ayudaban a cruzar la frontera con Estados Unidos. Algunos, sin embargo, no “coronaban”. Su apariencia y su acento los delataba en los aeropuertos colombianos y las autoridades los detenían. La mayoría no hablaban y eran deportados. Pero dos de ellos, cansados de los cobros de la banda, que solían superar lo que pactaban inicialmente, denunciaron. Sus testimonios fueron claves para desmantelar la organización?
Fue allí donde la Sijín, apoyados con la Embajada de Estados Unidos logró recoger la documentación necesaria para desarticular la banda. Videos de los procedimientos y la intercepción de las llamadas telefónicas permitieron dar con los responsables. Once fueron los capturados para ser presentados ante el juez que terminó enviándolos a prisión.
Publicado en:https://cubanosporelmundo.com/blog/2017/04/20/de-impacto-asi-operaba-la-banda-que-traficaba-con-cubanos-en-colombia/
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