Las autoridades de Guantánamo cambiaron la sanción al pastor Ramón Rigal este viernes de un año de privación de libertad en una cárcel a arresto domiciliario.
En entrevista con DIARIO DE CUBA, Rigal recordó que este proceso iniciado a principios de año responde a la decisión de él y de su esposa, Ayda Expósito, de no llevar a sus hijos a una escuela estatal.
"El veredicto de la vista oral de este viernes, después de que apelamos, fue que me cambiaron la medida de un año correccional con internamiento a uno sin internamiento. Vi un poco más de justicia en el juicio. Tuvimos una buena defensa. El abogado demostró en todo tiempo que no estábamos cometiendo un delito. Se llevaron pruebas como las libretas de los niños, donde se ve que han estado estudiando en la casa. Esta vez sí las aceptaron como pruebas", detalló Rigal.
"En todo tiempo se demostró nuestra inocencia. Lo que hubo fue un cambio de medida", precisó.
El pasado 21 de febrero el matrimonio había sido arrestado por practicar "homeschooling", darles clases en casa a sus hijos (práctica común en muchos países), y luego fueron juzgados el 26 de abril en un juicio de tres horas que, según Rigal, las autoridades usaron más como una plataforma para denunciar alternativas a la educación estatal que como un lugar para hacer justicia.
En el primer juicio el fiscal señaló que la educación en casa "no está permitida en Cuba porque tiene una base capitalista" y que solo los maestros están capacitados "para inculcar valores socialistas".
Tras este proceso de abril, el pastor Rigal apeló. En el caso de Ayda Expósito se mantiene la sentencia de un año de arresto domiciliario que le impusieron las autoridades en abril.
"Estoy aliviado de que no me van a separar de la familia. Pero ellos quieren que en septiembre envíe a los niños a la escuela, que siga violando mis derechos sobre cómo educar a mis hijos", lamentó Rigal.
Asimismo, señaló que "hay temor" en su familia: "Nos han amenazado con quitarnos a los niños, de llevarlos a la Casa Patria, para reeducarlos".
El pastor dijo, además, que su imagen en la comunidad "ha sido dañada" tras este proceso y que su denominación (evangélica) lo "ha abandonado".
"Nosotros ya no pertenecemos a ninguna denominación. La denominación a la que pertenecíamos nos dio la espalda ante todo esto. Las denominaciones en Cuba están afiliadas al Gobierno", detalló.
Sobre su lucha en defensa de otro tipo de educación alejada del Estado, precisó que seguiría "abogando, escribiendo y luchando" por este derecho..
"Ya que no se permiten escuelas cristianas en Cuba, una opción es que la Iglesia pueda salir por esta vía para educar en casa. Tenemos maestros preparados para eso. No necesitamos ni sus maestros ni sus recursos económicos. La Iglesia los pagaría. Simplemente que se nos dé la libertad de educar en casa", concluyó.
En mayo, una decena de personas se manifestó frente a la Embajada de Cuba en Washington en apoyo a la familia Rigal Expósito para reivindicar la libertad educativa en la Isla y el derecho de los padres a poder escoger la educación que deseen para sus hijos.
La Asociación de Defensa Legal de Home School (HSLDA) tiene abierta una campaña de recogida de firmas (que ya ha sobrepasado las 30.000) en la plataforma citizengo.org para enviar a la embajada cubana en Washington reclamando el fin de la violación del derecho de las familias cubanas a practicar "homeschooling".
Publicado en:http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1499544361_32439.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario